J.P. Morgan recortó significativamente sus estimaciones de actividad económica para Argentina, anticipando una contracción en el tercer trimestre del año. El banco estadounidense redujo su proyección de crecimiento para 2026, bajándola de 2,7% a 1,5%, en respuesta al desempeño más débil de lo esperado en la actividad productiva.
La revisión a la baja refleja el impacto del desplome registrado en julio, cuya magnitud superó ampliamente las previsiones que el banco manejaba hasta el momento. Este deterioro más pronunciado que lo anticipado llevó a los analistas a replantear sus escenarios para los próximos trimestres.
La reducción de casi un punto porcentual en la estimación anual representa un ajuste sustancial en las expectativas de desempeño económico del país. Para J.P. Morgan, los datos de actividad de julio fueron decisivos para fundamentar esta corrección hacia números más conservadores.
El pronóstico de una recesión en el tercer trimestre marca un cambio importante en el outlook del banco respecto a la evolución de la economía argentina. Esta perspectiva más pesimista se suma a un contexto donde los indicadores de actividad no han respondido como se esperaba.
La revisión de J.P. Morgan se alinea con una tendencia de ajustes recientes en las proyecciones de crecimiento que distintos analistas han realizado, reflejando la realidad de un desempeño económico que ha resultado más débil que las expectativas iniciales del año.
Imagen: Monstera Production / Pexels – Con informacion de Ámbito






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